- CARE propone una política nacional de Manejo Integral del Fuego que articule la prevención, los conocimientos ancestrales y la participación de las comunidades indígenas, ante un escenario climático de alto riesgo.
(Satipo, 22 de octubre de 2026). – El incendio forestal en la comunidad nativa de Cutivireni, en el distrito de Río Tambo, provincia de Satipo, ha afectado alrededor más de 2500 hectáreas de territorio asháninka. Ante esta emergencia y el riesgo de condiciones climáticas desfavorables en los próximos meses, la Central Asháninka del Río Ene (CARE) advierte que el país necesita fortalecer la prevención y avanzar hacia una política nacional de Manejo Integral del Fuego (MIF).

En la cuenca del río Ene, las altas temperaturas ya generan preocupación. El 15 de octubre, la estación meteorológica de la comunidad nativa de Potsoteni registró una temperatura máxima de 41,6 °C, cercana a los 41,8 °C registrados en octubre de 2024 en Tingo de Ponaza, San Martín, que el SENAMHI señaló entonces como la temperatura más alta a nivel nacional.
Asimismo, el Centro de Predicción Climática de la NOAA prevé que El Niño alcance una intensidad fuerte a muy fuerte y persista hasta los primeros meses de 2027. Sus efectos sobre las lluvias podrían variar según la región. Mientras algunas zonas de la costa podrían registrar más lluvias de lo habitual, algunas áreas de la Amazonía y de los Andes centrales y del sur podrían recibir menos lluvias.
Frente a este escenario, CARE sostiene que no basta con intervenir cuando el fuego ya se ha extendido. Es necesario articular a los gobiernos nacional, regional y local, las comunidades indígenas y las instituciones técnicas para prevenir los incendios, detectar oportunamente los riesgos y responder de manera coordinada.
Manejar el fuego para prevenir los incendios
Para los pueblos indígenas, el fuego forma parte de la vida, la cultura y las prácticas productivas. También cumple funciones ecológicas en determinados ecosistemas. Sin embargo, cuando las quemas se realizan en condiciones inadecuadas o el fuego escapa de control, puede poner en riesgo los bosques, la biodiversidad y las comunidades.
El MIF propone comprender y gestionar el fuego de manera responsable, en lugar de centrar los esfuerzos únicamente en apagar incendios. Para ello, integra tres dimensiones: la cultura del fuego, que reconoce los conocimientos y las prácticas culturales de las comunidades; la ecología del fuego, que permite comprender los efectos del fuego en los ecosistemas; y el manejo del fuego, que promueve la prevención mediante el monitoreo, las quemas controladas, el fortalecimiento de las brigadas comunitarias y la preparación para una respuesta oportuna.

Este enfoque orienta la Estrategia PAAMARI, impulsada por CARE en las 45 comunidades de la cuenca del río Ene. La iniciativa combina los conocimientos ancestrales con la ciencia y la tecnología para prevenir incendios y fortalecer las capacidades de los brigadistas comunitarios, en coordinación con instituciones como el SENAMHI, la Intendencia Nacional de Bomberos del Perú y el Ministerio del Ambiente.
PAAMARI: resultados de la prevención comunitaria
Los registros de CARE muestran una reducción de los incendios reportados en el ámbito de intervención de la estrategia. En 2023, antes de su implementación, se registraron 25 incendios que afectaron más de 2600 hectáreas. En 2024, la cifra descendió a nueve incendios y alrededor de 492 hectáreas afectadas. En 2025, CARE no registró incendios forestales en ese ámbito.
Actualmente, PAAMARI cuenta con 75 brigadistas comunitarios organizados en nueve cuadrillas y 19 instructores-facilitadores. Su labor contribuye a la prevención, la detección temprana y la respuesta inicial ante emergencias.

El conocimiento del territorio es una de las principales fortalezas de estas brigadas, pues las comunidades conocen los caminos, las fuentes de agua, las zonas de difícil acceso y los lugares donde el fuego puede propagarse con rapidez. Esta experiencia permite reconocer riesgos y actuar oportunamente.
Una política pública que priorice la prevención
Para CARE, la experiencia de PAAMARI demuestra la importancia de fortalecer las capacidades comunitarias e incorporar los conocimientos indígenas en las políticas de prevención de incendios forestales. Por ello, plantea una política nacional de Manejo Integral del Fuego que articule a los distintos niveles de gobierno con las comunidades indígenas y las instituciones técnicas.
Esta política debe priorizar el monitoreo y la prevención, promover prácticas de quema seguras y adaptadas a cada territorio, garantizar la formación y protección de las brigadas comunitarias y establecer mecanismos para restaurar las áreas afectadas. También debe asegurar la participación efectiva de los pueblos indígenas en las decisiones que involucran sus territorios.
La declaratoria de emergencia por peligro inminente de déficit hídrico para el periodo de lluvias 2026-2027, que comprende el ámbito de CARE, refuerza la necesidad de adoptar medidas de preparación. Aunque esta declaratoria responde específicamente al riesgo de déficit hídrico, debe articularse con los instrumentos y las competencias correspondientes para prevenir y atender los incendios forestales.
Ante el incendio en Cutivireni y los riesgos climáticos previstos para los próximos meses, CARE insiste en que la respuesta no puede limitarse a combatir las llamas. La prevención, el conocimiento científico, los saberes ancestrales, las capacidades comunitarias y la restauración deben formar parte de una política pública que reconozca el liderazgo de los pueblos indígenas en el cuidado de sus territorios.

