Desde la comunidad nativa Catungo Quempiri, Clementina lidera la defensa del territorio asháninka frente a la tala ilegal y el narcotráfico, convirtiéndose en un símbolo de resistencia y esperanza en la cuenca del río Ene.
Desde lo profundo de la selva central, Clementina Shinquireri Quispe levanta su voz en defensa del territorio asháninka. Actual jefa de la comunidad nativa Catungo Quimpiri, fundada por sus padres, se ha convertido en un referente de liderazgo y valentía frente a las amenazas que ponen en riesgo la vida comunal y los bosques del río Ene.
Infancia marcada por la violencia
Clementina creció en medio de los años más duros de la violencia terrorista que golpeó al pueblo asháninka. Recuerda el miedo, las pérdidas y la incertidumbre que marcaron a su generación. Aun así, desde pequeña mostró un fuerte deseo de aprender y contribuir a su comunidad. “Acompañaba a mis hermanos a la escuela aunque no estuviera matriculada, solo quería aprender”, recuerda.
Aquella experiencia fortaleció su convicción de que el territorio debía ser un espacio de paz y libertad, donde las familias pudieran vivir sin temor y en armonía con la naturaleza.
Una lideresa frente a nuevas amenazas
Con el paso del tiempo, la violencia dio lugar a nuevas amenazas: la tala ilegal, el avance del narcotráfico y la presencia de cultivos ilícitos. Ante ello, Clementina decidió involucrarse activamente en la defensa de su territorio.
En 2021 se convirtió en la primera mujer en asumir la jefatura de Catungo Quempiri y la segunda en hacerlo en toda la cuenca del río Ene. Desde entonces lidera patrullajes comunales y promueve denuncias ante las autoridades frente a invasores y colonos que realizan actividades ilícitas.
Su labor no ha estado exenta de riesgos. Durante los patrullajes ha encontrado pozas de maceración y áreas deforestadas, además de recibir amenazas y sufrir intentos de soborno. Pese a ello, se mantiene firme: “No me dejo chantajear ni sobornar. Ser autoridad significa trabajar con transparencia, pensando en el bien común”, afirma con convicción.

Protección ante el riesgo
El compromiso de Clementina le ha valido reconocimiento, pero también la ha expuesto a situaciones de vulnerabilidad. En 2023, el Ministerio de Justicia y Derechos Humanos le otorgó medidas de protección a través del Mecanismo intersectorial para la protección de las personas defensoras de derechos humanos.
Su caso refleja las dificultades que enfrentan los líderes y lideresas indígenas ante la falta de respuestas oportunas del Estado y la constante exposición al peligro por defender los bosques y los derechos colectivos.
Sueños de futuro y esperanza
A pesar de los desafíos, Clementina continúa trabajando por el bienestar de su comunidad. Sueña con culminar la georreferenciación del territorio comunal y garantizar que sus hijos hereden una tierra libre de contaminación y destrucción, tal como la recibieron sus ancestros.
Su ejemplo inspira a más mujeres asháninkas a asumir roles de liderazgo. “Es tiempo de que despertemos”, dice Clementina. “Las mujeres también podemos liderar con firmeza y transparencia”.

