Su liderazgo ha sido clave para consolidar derechos territoriales y promover AMA ENE, una iniciativa que fortalece la organización de las mujeres en defensa de su territorio.
Desde muy joven, Florinda Yomiquiri aprendió que defender lo justo tiene un costo, pero también un profundo sentido. Su vida ha estado marcada por el desplazamiento, la lucha y la convicción de proteger el territorio que heredó de sus abuelos. Hoy, su voz representa la fuerza de las mujeres asháninkas que lideran la defensa del río Ene y la búsqueda de un futuro digno para sus comunidades.
Infancia entre desplazamientos y aprendizaje
Florinda Yomiquiri Luna nació en la comunidad nativa de Puerto Ocopa, en plena época del terrorismo en el Perú, una etapa que marcó profundamente a las familias de la Amazonía. Debido a la violencia, su familia se vio obligada a desplazarse constantemente. Su padre era originario de Osherato y su madre de El Milagro, comunidades entre las que transcurrió su infancia.
Cursó la primaria en El Milagro y luego se trasladó a Mazamari para estudiar la secundaria en la Aldea del Niño, donde aprendió valores de independencia y responsabilidad que la acompañarían toda la vida.

El despertar de una lideresa
A los 15 años, Florinda enfrentó un hecho que marcaría su destino. Cuando su hermana menor fue obligada a juntarse con un hombre mayor, ella la defendió con firmeza, demostrando desde joven su sentido de justicia y coraje. Pese a los obstáculos familiares que interrumpieron su educación, buscó caminos para superarse. Con el apoyo de su hermana, viajó a Lima, donde trabajó y logró concluir la secundaria.
Al regresar a Osherato, comenzó a involucrarse en la vida comunal y en la defensa del territorio. En 2015 fue elegida secretaria comunal y, junto a la junta directiva, denunció las invasiones de tierras. El caso llegó a los tribunales, y la comunidad obtuvo una sentencia favorable que consolidó sus derechos. Gracias al acompañamiento técnico de la Central Asháninka del Río Ene (CARE), también lograron la titulación y reconocimiento de su territorio, fortaleciendo su seguridad frente a colonos y actividades ilícitas.
Una vida al servicio de su pueblo
Florinda ha desempeñado diversos cargos en instituciones locales, educativas y comunales, entre ellos los de secretaria y tesorera. Entre 2021 y 2025 formó parte del consejo directivo de CARE, donde asumió la secretaría. Su liderazgo ha estado guiado por el deseo de honrar el legado de sus abuelos y asegurar un futuro digno para las próximas generaciones.
Con el respaldo del presidente de CARE, impulsó la creación de AMA ENE (Acción Mujer Asháninka del Ene), una iniciativa que promueve la participación y liderazgo de las mujeres en la defensa de sus derechos y en la toma de decisiones dentro de sus comunidades. Gracias a su impulso, AMA ENE se consolidó como un espacio que fortalece la voz y la presencia de las mujeres asháninkas en la gestión comunal y territorial.
Sueños para su comunidad
Hoy, Florinda continúa su labor como defensora, pese a las amenazas que enfrentan quienes protegen la Amazonía. Sueña con un Osherato con agua potable, servicios básicos y educación de calidad para niños y jóvenes.
Su mensaje al Estado es claro y urgente: fortalecer la protección a los defensores del territorio y garantizar que los pueblos indígenas puedan seguir preservando sus tierras, su cultura y su forma de vida.

