Desde la CARE, estamos resguardando cerca de 242 000 hectáreas de bosque con herramientas de prevención y tecnología, mientras trabajamos para salvaguardar el bienestar de más de 5000 familias asháninkas que conforman nuestras comunidades.
En 2024, los incendios forestales alcanzaron niveles alarmantes en toda la región amazónica, agravados por temperaturas récord y una drástica reducción de lluvias. Perú fue uno de los países más afectados por esta crisis ambiental, que dejó vastas extensiones de selva tropical devastadas. Sin embargo, en la cuenca del río Ene, las comunidades asháninkas, a través del proyecto PAAMARI, demostraron que la prevención y la acción comunitaria son herramientas poderosas para enfrentar estas amenazas.
Con un enfoque integral que combina tecnología moderna, conocimiento ancestral y organización comunitaria, PAAMARI protegió más de 242 000 hectáreas de bosque tropical, vitales para la biodiversidad y a más de 5000 familias asháninkas. Este esfuerzo no solo frenó el avance del fuego, sino que fortaleció la gobernanza indígena y la resiliencia de las comunidades frente a los efectos del cambio climático.

La esencia de PAAMARI: Prevenir
PAAMARI, que significa “fuego” en asháninka, es una estrategia que planificamos desde el 2019, pero que se ejecuta desde el 2023. Fue diseñada para prevenir y mitigar los incendios forestales. Al reconocer la relación ancestral entre las comunidades indígenas y el fuego, el proyecto busca un equilibrio entre su uso tradicional y su manejo responsable.
“El fuego forma parte de nuestra historia y seguridad alimentaria; lo usamos para pescar, sembrar y cocinar. Pero el cambio climático ha transformado esta relación, convirtiendo al fuego en una amenaza impredecible”, explica Ángel Pedro Valerio, presidente de la CARE.
Resultados positivos de PAAMARI
Gracias a PAAMARI, en los últimos 15 meses, los incendios forestales en la cuenca del río Ene se redujeron en un 64%, y la superficie afectada disminuyó en un 93%. Este logro se atribuye a iniciativas clave como:
- Monitoreo satelital de focos de calor, que permite detectar incendios de forma temprana.
- Conformación de Comités de Vigilancia y Control Forestal Comunitario (CVCFC), integrados por miembros de los Comités de Autodefensa (CAD), quienes monitorean y gestionan el territorio.
- Capacitación a través de la Escuela CARE, donde más de 170 asháninkas adquirieron habilidades en el manejo de drones, GPS y estrategias de prevención y alerta temprana.
- Sistema de Alerta Temprana (SAT-CARE), que articula la generación y respuesta a alertas desde las comunidades.
Un llamado a la acción global
En un contexto de crisis climática, PAAMARI es un ejemplo de cómo las comunidades indígenas pueden liderar soluciones efectivas y sostenibles. Su combinación de innovación tecnológica, saberes ancestrales y gobernanza comunitaria ofrece un modelo replicable en otras regiones de la Amazonía