70 comuneros asháninkas inician formación en manejo integral del fuego

  • Comuneros y comuneras de la cuenca del río Ene participaron en actividades prácticas, simulaciones y ejercicios comunitarios para fortalecer sus conocimientos frente a incendios forestales como parte de la Escuela CARE 2026.

Como parte de la estrategia PAAMARI de la Central Asháninka del Río Ene (CARE), un total de 70 comuneros y comuneras de la cuenca del río Ene participaron en el Módulo I del curso PAAMARI, incorporado este año a la Escuela CARE 2026.

El módulo, denominado “Organización, hogar seguro y fundamentos del fuego”, se desarrolló en la comunidad nativa de Quimaropitari. Este proceso formativo es impulsado en articulación con la Escuela de Bomberos de la Intendencia Nacional de Bomberos del Perú, como parte de un plan curricular dirigido a brigadas comunitarias de comunidades indígenas y rurales.

Las actividades estuvieron a cargo de instructores de la Escuela de Bomberos y contaron además con el apoyo de 19 brigadistas asháninkas, quienes actualmente cumplen funciones como instructores-facilitadores.

La bienvenida estuvo a cargo del vicepresidente del consejo directivo, Saúl Vega, y de David Torres, coordinador del proyecto PAAMARI, quienes dieron inicio al primero de los siete módulos que se desarrollarán a lo largo del año como parte de la Escuela CARE 2026.

Durante este primer módulo se desarrollaron actividades enfocadas en la prevención y respuesta frente a incendios forestales. Los participantes aprendieron sobre el triángulo del fuego, la relación entre el conocimiento técnico y el conocimiento local, y las diferencias entre una quema controlada y un incendio forestal, mediante ejemplos prácticos y demostraciones con fuego real. Asimismo, se abordaron factores que favorecen la propagación del fuego, como el viento, las sequías y las altas temperaturas.

Uno de los principales temas trabajados fue la organización de brigadas bajo el Sistema de Comando de Incidentes (SCI). Los participantes se organizaron en cuadrillas y brigadas, definiendo roles y responsabilidades para responder de manera ordenada y segura ante posibles emergencias en sus comunidades.

La participación de los 19 instructores-facilitadores fue clave durante las sesiones prácticas, donde se realizaron demostraciones con herramientas especializadas, como el pulasky y el batefuego. Estas actividades permitieron que los participantes conocieran el uso adecuado de los equipos mediante ejercicios aplicados en situaciones simuladas.

Durante la tarde, las actividades se enfocaron en la identificación de riesgos dentro de las viviendas y en la prevención de incendios domésticos. Los participantes realizaron ejercicios prácticos para reconocer peligros en los hogares, identificar zonas seguras y elaborar mapas comunitarios de evacuación. Asimismo, las brigadas realizaron exposiciones sobre los temas aprendidos como parte del proceso de fortalecimiento colectivo del aprendizaje.

En el segundo día de actividades se reforzaron los conocimientos previos y se profundizó en el Sistema de Comando de Incidentes, abordando roles de liderazgo, estrategias de respuesta y procedimientos básicos para la atención de incendios forestales. Finalmente, los participantes realizaron ejercicios prácticos y simulaciones en mesas de arena para planificar estrategias de combate al fuego considerando factores como el viento, las viviendas y la seguridad de las brigadas.

Mujer asháninka y brigadista comunitaria

Uno de los aspectos más destacados de este primer módulo fue la participación activa de mujeres asháninkas, entre ellas, representantes de AMA ENE (Acción Mujer Asháninka del Ene), iniciativa orientada a fortalecer el liderazgo femenino dentro de la organización.

Las participantes formaron parte de las actividades prácticas, el uso de herramientas para brigadistas y los espacios de aprendizaje sobre manejo integral del fuego.

“Me gustó el curso porque enseña cómo auxiliar y manejar incendios grandes y pequeños. Como mujer me gustaría aprender a socorrer y apagar incendios”, compartió Nelsy, participante de la comunidad nativa de Quimaropitari y alumna destacada del primer módulo.

Cada vez más mujeres asháninkas se suman al proceso formativo de PAAMARI, aportando también sus conocimientos y experiencias sobre el uso tradicional y responsable del fuego.

Cultura del fuego

La jornada concluyó con un espacio colectivo de reflexión e intercambio alrededor de una fogata, donde las brigadas compartieron representaciones y experiencias vinculadas a los distintos usos del fuego dentro de las comunidades y a los riesgos asociados a los incendios forestales.

Durante este espacio, los brigadistas explicaron cómo el fuego forma parte de la vida cotidiana, las prácticas tradicionales y la organización comunitaria. Las representaciones abordaron su uso en reuniones comunales, la cocina tradicional, prácticas medicinales y el manejo de quemas controladas en chacras.

Asimismo, los participantes reflexionaron sobre la diferencia entre el uso responsable del fuego y los incendios forestales, reconociendo estos últimos como una amenaza para el bosque, las comunidades y el territorio.

La representación final mostró la respuesta organizada de las brigadas de PAAMARI frente a un incendio forestal, aplicando las técnicas y herramientas aprendidas durante el curso para controlar el fuego y proteger el bosque y las comunidades de la cuenca del río Ene.

Este espacio evidenció que el fuego no es entendido únicamente como un peligro, sino también como un elemento cultural y comunitario presente en distintas dimensiones de la vida asháninka. A través de este módulo, se continúa fortaleciendo una propuesta de formación para brigadistas comunitarios construida desde la experiencia territorial, integrando conocimientos locales, aprendizajes técnicos y formas de organización propias de las comunidades frente a situaciones de riesgo.

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