El modelo asháninka PAAMARI se destacó en la COP30 como una estrategia indígena que ha logrado prevenir incendios mediante el uso cultural y responsable del fuego.
La Central Asháninka del Río Ene (CARE) tuvo una participación activa y estratégica en la COP30, donde expuso cómo el liderazgo indígena viene frenando los incendios forestales y fortaleciendo la resiliencia de la Amazonía peruana. Durante cinco días, la delegación compartió la experiencia del pueblo Asháninka en la prevención de incendios, la defensa territorial y la adaptación climática basada en el conocimiento ancestral. En ese marco, se presentó la estrategia PAAMARI, un modelo de Manejo Integral del Fuego (MIF) que está generando resultados sin precedentes en la cuenca del río Ene.
El 11 de noviembre, en el evento organizado por la Alianza Latinoamericana de Defensores y Defensoras del Territorio Indígena (ALADTI), CARE destacó la importancia de los mecanismos de autoprotección indígena para enfrentar la crisis climática y los riesgos de seguridad que viven los defensores de los territorios. Durante esta intervención, se subrayó cómo la prevención del fuego no puede desligarse de la defensa territorial y de la protección de quienes resguardan los bosques.

Posteriormente, el 14 de noviembre, en un espacio realizado en el Museo Emilio Goeldi con apoyo del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y organizado por la Organización del Tratado de Cooperación Amazónica (OTCA), el vicepresidente de CARE, Saúl Vega, presentó la visión cultural Asháninka sobre el uso del fuego. Durante este diálogo, autoridades de OTCA y del Ministerio de Pueblos Indígenas de Brasil conocieron de cerca cómo PAAMARI integra conocimientos ancestrales con herramientas técnicas para enfrentar los incendios forestales desde la prevención y no desde la emergencia.
El 17 de noviembre, en un evento convocado por Tropenbos International, el presidente de CARE, Ángel Pedro Valerio, compartió resultados concretos que demuestran la eficacia de PAAMARI. Explicó que, mientras en 2023 se registraron 25 incendios en la cuenca del Ene, en 2024 la cifra se redujo a 9, y en 2025 se llegó a un objetivo histórico: cero incendios. “Cuando las comunidades lideran, el bosque se protege”, afirmó durante su intervención, remarcando la urgencia de financiar directamente a las organizaciones indígenas que trabajan desde el territorio.

El 18 de noviembre, en una presentación oficial organizada por CARE en el Chalet del Museo Goeldi, la delegación compartió sus principales avances, entre ellos el Sistema de Alerta Temprana SAT-CARE y los 10 Desafíos Estratégicos que guían la prevención comunitaria del fuego en el río Ene. La intervención estuvo a cargo de Ángel Pedro Valerio, Nilda Chávez y David Torres, quienes explicaron cómo la vigilancia comunitaria, el monitoreo participativo y el respeto por el uso cultural del fuego son los pilares de la estrategia.
Ese mismo día, por la tarde, la experiencia Asháninka fue reconocida nuevamente durante un evento convocado por Cool Earth, World Resources Institute (WRI), Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF), Tropenbos y otras organizaciones internacionales, donde se destacó que PAAMARI combina conocimiento ancestral y tecnología moderna, reforzando que la prevención es más eficiente y sostenible cuando nace desde la organización indígena.
Además, la participación de CARE en la COP30 facilitó un valioso proceso de articulación y networking institucional. Durante los diversos espacios de diálogo formales e informales propios de la COP, CARE sostuvo conversaciones con el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), que mostró interés tanto en la Estrategia PAAMARI como en la posibilidad de explorar iniciativas vinculadas a inundaciones, otra de las emergencias recurrentes en el territorio Asháninka. Asimismo, se generaron intercambios con Rainforest Foundation Norway, que expresó su disposición a mantener y ampliar la colaboración con CARE; y se establecieron acercamientos con instituciones como Tropenbos, Instituto Boliviano de Investigación Forestal (IBIF) y CESAL, abriendo oportunidades para fortalecer la gestión de riesgos y la protección territorial en la cuenca del Ene.

Un mensaje desde el río Ene para la región
La experiencia Asháninka ha demostrado que el manejo del fuego no es sinónimo de prohibición, sino de conocimiento y respeto por el bosque. PAAMARI se ha convertido en un referente para pensar la adaptación climática en la Amazonía, mostrando que solo es posible proteger los bosques cuando se fortalece el liderazgo comunitario, se promueve el monitoreo desde el territorio y se respeta la relación cultural que los pueblos mantienen con el fuego.
CARE reafirma su compromiso
La Central Asháninka del Río Ene continuará promoviendo la prevención desde las comunidades, defendiendo sus territorios frente a amenazas externas y aportando soluciones indígenas a la emergencia climática global. “La prevención nace en el territorio; sin comunidades fuertes, no hay bosques que proteger”, afirmó Ángel Pedro Valerio, presidente de la CARE al cierre de su participación en la COP30.

